Articulo Original
https://doi.org/10.22463/25909215.2646

Reconstruction of historical memory in young victims of the armed conflict in the municipality of El Zulia

Reconstrucción de memoria histórica en jóvenes víctimas del conflicto armado en el municipio de El Zulia

Alma Yislem Castillo-Sarmiento1 , Mónica Andrea Gallo-Flórez2 , Mery Martínez-Balaguera3


1Magister en Paz, Desarrollo y Resolución de Conflictos almayislemcs@ufps.edu.co, ORCID: 0000-0002-2223-1841, Universidad Francisco de Paula Santander,Cúcuta, Colombia.

2Trabajadora social en formación, monicaandreagf@ufps.edu.co, ORCID:0000-0001-8700-1898, Universidad Francisco de Paula Santander,Cúcuta, Colombia.

3Trabajadora social en formación, merymb@ufps.edu.co, ORCID:0000-0001-5778-887X, Universidad Francisco de Paula Santander,Cúcuta, Colombia.

Cómo citar:
A.Y. Castillo-Sarmiento, M.A. Gallo-Flórez, M. Martinez-Balaguera “ Reconstrucción de memoria histórica en jóvenes víctimas del conflicto armado en el municipio de El Zulia”. Perspectivas, vol. 5, no. 1, pp. 79-90, 2020.


Received: August 16, 2019; Approved: November 13, 2019.

© Peer review is the responsibility of the Universidad Francisco de Paula Santander. This is an article under the license CC BY-NC-ND 4.0

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ABSTRACT

This article presents the results obtained from the recommended research: Reconstruction of Historical Memory in the municipality of Zulia with a socio-cultural and communication approach; whose purpose was to identify sociocultural elements of communication for the construction of individual and collective memory in the municipality of Zulia with the 9th grade youth of the Francisco de Paula Santander school, which enables the appropriation of the digital live point. The methodological horizon was of a qualitative nature, from a historical-hermeneutic approach, with a phenomenological method in which photographs, video recording, social cartography and observation will be used as techniques for collecting information; The population under study was 15 young people from the municipality of Zulia, victims of the armed conflict. The results reveal the individual memory and highlight the specific symbols of the youth of the municipality of Zulia in the framework of the armed conflict and resignify it in a collective space, where feelings and experiences are communicated, which corresponds to an appropriation of their social reality.

Keywords:Culture, communication, armed conflict, youth, individual memory, collective memory.


RESUMEN

En el presente artículo se presentan los resultados obtenidos de la investigación denominada: Reconstrucción de Memoria Histórica en el municipio de El Zulia con un enfoque socio cultural y de comunicación; que tuvo como propósito identificar elementos socioculturales de la comunicación para la construcción de memoria individual y colectiva en el municipio de El Zulia con los jóvenes de 9° grado de la Institución Educativa Francisco de Paula Santander, que posibilite la apropiación del punto vive digital. El horizonte metodológico fue de corte cualitativo, desde un enfoque histórico-hermenéutico, con un método fenomenológico en donde se utilizaron la fotografía, videograbación, cartografía social y la observación como técnicas de recolección de información; la población objeto de estudio fueron 15 jóvenes del municipio de El Zulia víctimas del conflicto armado. En los resultados se logró develar la memoria individual y resaltar los símbolos significativos de los jóvenes del municipio de El Zulia en el marco del conflicto armado y resignificarla en un espacio colectivo, en donde comunicaron sentimientos y experiencias significativas lo que les permitió una apropiación de su realidad social.

Keywords: cultura, comunicación, conflicto armado, juventud, memoria individual, memoria colectiva.


Introducción

	
Los colombianos han sufrido los impactos del conflicto armado que durante décadas ha permeado el territorio nacional causando sufrimiento, desolación e intenso dolor en sus habitantes. Producto de la guerra y violencia muchas víctimas han tenido que mantenerse en silencio, huyendo de sucesos traumáticos donde sus derechos fueron vulnerados, siendo el olvido una forma de alejar de sus vidas del dolor que trae el recordar y reconocer su realidad y el contexto de país.

	
En el marco del proyecto “Desarrollo de capacidades de la Universidad Francisco de Paula Santander para la construcción y la comunicación de la memoria histórica a través de las TIC con jóvenes y para jóvenes en El Zulia, Tibú y Puerto Santander, Co financiado por el programa ProPaz de la GIZ, Agencia Técnica de Cooperación Alemana, Subsidio local OZ 83302507. El municipio de El Zulia se incorpora a estas intencionalidades, situado en el departamento de Norte de Santander, el municipio se encuentra ubicado a 12 kilómetros de la capital Cúcuta, territorio con abundantes riquezas en cuanto a recursos naturales se refiere, sobresalen sus fuentes hídricas, que son puntos significativos para una amplia población, contrastando con la gran cantidad de minas de carbón que lo rodean, los extensos cultivos de arroz convirtiéndolo en el mayor productor del departamento, la pesca, la ganadería suman a la configuración económica, como es además ser un territorio atractivo a nivel turístico.

	
Sin embargo, este cuenta con otra particularidad geográfica , pues es un conector vial entre la zona metropolitana de Cúcuta y el Catatumbo nortesantandereano; Lugar estratégico para los diferentes grupos armados que se localizan en este territorio generando terror, miedo y dolor en la zona y en la región; los primeros en llegar fueron el Ejército Popular de Liberación (EPL) quienes en la década de los 80 no permanecían en el municipio, sino que era utilizado como lugar de tránsito hacia Cúcuta y el Catatumbo, luego la dinámica cambio y consistía en enviar informantes, para la recolección de información de los habitantes y sus bienes para luego tomar control de estos.

	
Posterior a este grupo se instalan en el municipio el Ejército de Liberación Nacional (ELN) quienes terminaron cobrando las famosas “vacunas” y extorsionaban a los habitantes del municipio, en modalidad de secuestros. Esto provocó en el municipio baja producción pues el miedo y el terror presente impidió un crecimiento en el desarrollo social y económico del municipio.

	
En la década de los 90 ocurrieron múltiples desplazamientos de mujeres y niños de la zona rural del municipio hacia la cabecera, provocando separación de varias familias, al mismo tiempo que el municipio se convirtió en un lugar de paso para muchas víctimas que huían del conflicto del Catatumbo y de otras regiones del país; paralelo a ello , el municipio representó un lugar de asentamientos para algunas víctimas convirtiéndose en un municipio de gran recepción de población víctima, visto como un lugar lleno de oportunidades para un comenzar nuevo.

	
Por último, en el 2000 al municipio llegaron los Paramilitares o Las Autodefensas Unidades de Colombia más específicamente el bloque Catatumbo que tenían como orden exterminar con la presencia de la guerrilla o a sus colaboradores, haciéndose sentir por múltiples masacres, homicidios selectivos, desplazamiento forzado despojo de ganado y bienes, violencia sexual hacia mujeres, jóvenes y niñas. En el marco de los acuerdos entre el estado colombiano y las AUC, el 10 de diciembre del 2004 se realizó la desmovilización de este grupo, esta noticia trajo el renacer de la esperanza en el municipio, pero las cicatrices y dolor que dejaron son inolvidables y aun se sienten en sus habitantes.

	
Aunque el Zulia es municipio bendecido por su gran riqueza natural y la laboriosidad de sus habitantes, con sed de paz, esperanza y oportunidad, es innegable omitir problemáticas que se desembocaron o se convirtieron en secuelas dejadas por el conflicto armada allí como lo es las separaciones familiares producidas por desplazamientos forzados, por secuestros o asesinatos, la falta de reconocimiento por parte de las mismas victimas que tal vez es una forma de dejar atrás el horror vivido por la violencia.

	
Un efecto de lo anteriormente dicho, es que las victimas recurren a este distintivo mayormente para obtener algún beneficio a los que tienen acceso y no por el reconocimiento de “victima” en el marco del conflicto armado que conlleva el serlo, también ha producido la falta de memoria, y de recordar lo sucedido para la no repetición, el esclarecimiento de la verdad desde todos los actores, la oportunidad de ser escuchados y dignificados por los acontecimientos de dolor provocado, para la garantía y goce de sus derechos. De igual manera, la baja relevancia a la memoria colectiva del municipio, la cual se encuentra muy poco reseñada o registrada en comparación a los diversos hechos presentados. Además, los recopilados que se encuentra no abarca o incluye todo lo sucedido en el municipio.

	
También es importante resaltar que el no traer a su memoria un hecho victimizante obstaculiza la percepción del conflicto, la apropiación de acciones que mitiguen las afectaciones personales y la generación de acciones colectivas de resignificación que posibilite abordar esta problemática compleja y que genere acciones conjuntas de apoyo y de interacción social. Por tal motivo, no se ha logrado apropiación y fortalecimiento del sentido de pertenecía del territorio, reintegración social, aspectos o elementos identitarios por parte de algunos de sus pobladores.

	
El Zulia fue el lugar de asentamiento de muchas víctimas de diversos lugares del departamento y de otras regiones. Para el caso de los jóvenes que vienen de otro departamento a pesar de que sienten un arraigo muy profundo a su lugar de origen, en ellos se ha generado temores de perder sus raíces natales, estos sentimientos obstaculizan asumir este territorio como propio aunque no se niegan reconocer y asumir elementos culturales propios del municipio de El Zulia y evitan recordar el pasado para conjugarlo con el presente.

	
Ahora bien, para adentrarse en la relevancia que tiene la construcción de memoria histórica en los territorios que han sufrido el flagelo del conflicto y la violencia en Colombia, exactamente en Norte de Santander es imprescindible comprender la sociedad actual y de ella tres aspectos importantes 1. La cultura, 2. El territorio y 3. El Conflicto que proveen las bases para comprender y argumentar el por qué se encuentra la necesidad de la construcción de memoria histórica, para la reconstrucción de sociedad.

	
La posmodernidad entendida como la fluidez actual en el postulado de modernidad líquida del sociólogo Bauman (2003) aporta a una comprensión en la desolidificación de la sociedad actual, desde la disolución de lo sólido, en el entendido de cómo las intenciones individuales absorben las acciones colectivas; lo que trajo desestabilidad de lo sólidamente establecido y que se visualiza en los diferentes fenómenos sociales que se vienen presentando, y niegan de este modo toda estabilidad a los procesos sociales. Estableciendo que no existen reglas fijas ni determinadas en la nueva interpretación que se tiene de la sociedad, y que lo que se llega a considerar entidad solida como lo eran las entidades públicas, se disolvieron en el tiempo y perdieron los pesos que las sostenían convirtiéndolas en un fracaso de la sociedad moderna.

	
Toda sociedad se construye en un sistema de relaciones e interacciones mediadas por la cultura que como lo expresa Ward Goodenough (citado por Geertz.1973 p. 25) “la cultura (está situada) en el entendimiento y en el corazón de los hombres”. El autor refiere que la cultura no solamente se encuentra en la mente del hombre, en su cotidianidad, sino que todo lo referido a historias, lenguas, creencias, vestimentas, tradiciones, herramientas creadas por el hombre y todo lo comprendido de lo que se conoce por cultura posee una significación y es en esta significación donde ella emerge y nace su relevancia. Geertz (1973) reafirma que la cultura permite leer los diferentes fenómenos que se presentan en la realidad social y expresa que se debe entender como un sistema en el cual confluyen símbolos interpretables, esta no es considerada como una institución a la cual se le pueda atribuir los sucesos sociales de forma esporádica; la cultura se debe comprender como el entorno donde suceden los fenómenos sociales y permite lograr dar una explicación intangible de dichos sucesos.

	
Lo que se quiere encontrar es la interpretación de expresiones sociales, es decir, identificar y entender las significaciones que emanan de la cultura, un ejemplo básico de esto es que la cultura es publica, pero esta lo es, porque la connotación que se tiene por cultura es universal sin embargo el esquema cultural no es general sino especifico.

	
Ahora bien, se hace necesario establecer que no todo conjunto de significados que comparten las personas puede ser considerado cultura, puesto que, solo se pueden considerar aquellos que convergen en el tiempo, bien sea a nivel personal o generacional (Strauss y Quin,1997). Por otra parte, Geertz (1973) presenta el significado de cultura como todos aquellos hechos simbólicos, que hacen parte y conforman las dimensiones analíticas del comportamiento siguiendo con esta idea el autor cita a Max Weber “el hombre es un animal inserto en tramas de significación que él mismo ha tejido” (p.20). En otras palabras, lo que se busca es la explicación de esas significaciones, actitudes o valoraciones, estás son estructuras que socialmente se han establecido por lo que los sujetos reaccionan a estos símbolos, los símbolos están dados ya que un sujeto los encuentra en la comunidad donde nace, crecen con ellos y siguen continuando ahí o va conociendo otros incluso cuando este sujeto muera estos continuaran existiendo.

	
El autor además expresa que se da una “brecha de información” cuando el ser humano por instinto sabe qué hacer y lo que debe de saber para hacerlo se encuentra con un vacío que el mismo debe llenar y lo cubre con información suministrada por la construcción de su cultura ya que ésta suministra el vínculo entre lo que el hombre es intrínsecamente capaz de llegar a ser y lo que realmente llegan a ser uno por uno. Geertz (1973) expresa que, lograr ser seres humanos, es lograr hallarse como individuos y se llega a ser un individuo cuando el esquema cultural que es establecido generacionalmente y a través de un sistema de significación histórica guía, ordena e influye la vida de los seres humanos. En ese sentido la cultura es el sistema de símbolos que toma peso de gran significancia para los sujetos y que no debe ser entendida como el conglomerado que se identifica por ser uniforme, inamovible e incambiable de los significados culturales, sino, en cambio, es dinámico, ya que, permite espacios tanto estables y que persisten en el tiempo, como espacios que están en constante movimiento y trasformación (Giménez, 2005).


Ahora se hará distinción de tres dimensiones de los sucesos culturales:

	
La primera dimensión es la de la cultura vista como un componente esencial de la comunicación donde convergen los signos, símbolos, el lenguaje, costumbres, su forma de vestir, etc., teniendo en cuenta, que estos componentes son vistos como un sistema semiótico.

	
Como segunda dimensión se comprende a la cultura como un proceso que permite el acopio del conocimiento donde no solo se tienen en cuenta los elementos científicos sino todos aquellos que hacen parte del conocimiento que nace desde la praxis y el sentido común.

	
La última dimensión es la cultura entendida como una cosmovisión del mundo donde se permita abarcar elementos como las creencias, la ideología política, la ética, la moral, y generalmente, todas aquellas reflexiones que abarquen y permitan la interpretación del mundo a través de todo un sistema de signos y valores propios de cada persona.

	
Es así, como la cultura le permite subsistir a las colectividades a medida en que se construya en la memoria de los individuos y a su vez les posibilita unirse y reconocer su accionar. Finalmente, se expone la cultura posmoderna, que es entendida como aquella que surge como consecuencia del fenómeno de la mundialización que ha propiciado un éxodo masivo de habitantes hacia otros países en busca de nuevas oportunidades para mejor su calidad de vida, lo que propicia una nueva red de comunicación, la cual lleva en muchos aspectos a la aculturación de los individuos (Giménez. 2005). Entendiendo esto como referencia a los efectos ocasionados por la modernidad liquidad.

	
El territorio es la segunda categoría en esta investigación la cual en su concepto más conocido hace referencia al área que es ocupada por un grupo poblacional y que se delimita en distintas áreas: áreas locales, municipales, regionales y nacionales, esta última posee unas características del área local, haciendo referencia a aquellas micro sociedades a nivel municipal que se centran en torno de una comunidad pequeña (aldeas o pueblos pequeños).

	
Sin embargo, el territorio se compone de dimensiones que permiten su desarrollo; como primera dimensión se encuentra el territorio como espacio de inscripción de la cultura de las poblaciones, donde se establece la importancia de los rastros dejados a través de la historia por la sociedad. De esta dimensión se resalta la Geografía Cultural, donde se incorpora un significado fundamental “geosimbolo”. El cual es definido como:

	
Un lugar, un itinerario, una extensión o un accidente geográfico que por razones políticas, religiosas o culturales revisten a los ojos de ciertos pueblos o grupos sociales una dimensión simbólica que alimenta y conforta su identidad (Bonnemaison, 1981, p.256).

	
En la segunda dimensión, se hace referencia al territorio, pero como espacio donde se distribuyen las instituciones y los aprendizajes culturales de manera localizada; enfocándose en aspectos de la cultura que se objetivan como lo son los patrones de conducta o comportamiento, su manera de vestir, las celebraciones intrínsecas del territorio, ritos, danzas, cantos, la gastronomía local, léxico, etc. Como ultima dimensión, se hace alusión, al territorio, pero desde una perspectiva más subjetiva de los sujetos, donde el territorio es percibido como un elemento simbólico de representación, y se generan apegos afectivos hacia este, debido a esta nueva dimensión donde el territorio se vuelve un actor significativo para los individuos y a su vez un elemento esencial para la cultura de las comunidades. De lo anterior se evidencia, que se ha trascendido de unas realidades territoriales externas, a unas realidades territoriales internas e intangibles; lo anterior, arroja como resultado un elemento esencial para entender que la “desterritorializacion” física no significa que se desarraigue del territorio en aspectos simbólicos y subjetivos ya que, a través de la comunicación, la evocación de recuerdos (la memoria) implica un proceso de identidad que evita esta desterritorializacion interna.

	
Después de haber comprendido la relación que se encuentra con la cultura y las dimensiones del territorio se puede decir que el territorio es como establece Montañez (2016)

	
(…) son sistemas relacionales complejos, construidos histórica y socialmente, que vinculan de manera dinámica a un sujeto social colectivo y, por lo tanto, político con un espacio histórico-geográfico determinado. Es en los territorios y desde los territorios que los animales humanos se construyen entre sí como sujetos biológicos, sociales, políticos y culturales, y establecen lazos histórico-geográficos entre ellos y con los animales no humanos, también lo hacen con la vida vegetal y con las demás formas y dinámicas del resto de la naturaleza. Es desde los territorios donde los humanos ejercen las relaciones vitales que le dan sentido a su existencia individual y colectiva (p.13).

	
En este sentido, el territorio solo existe cuando se valoriza simbólicamente desde diferentes formas (como lugar de resguardo y protección, mecanismo para subsistir, como productor de materias primas, como zona geopolítica, como zona ancestral y de protección, como reserva natural, como un símbolo de afecto e identidad, etc., (Giménez 2005). Es asi, como el territorio empieza a ser apreciado desde una perspectiva socio-cultural, compuesto de un conjunto de elementos significativos y simbólicos para las comunidades convirtiendo al territorio en un lugar sagrado.

	
Continuando con las categorías establecidas, en última instancia se encuentra el conflicto el cual emerge históricamente y marca formas de vida violenta en Colombia, permeando regiones que por sus características geográficas sociales y políticas, como es el departamento Norte de Santander donde confluyen todas las expresiones y formas del conflicto; y que si bien es inherente a la evolución del ser humano, éste toma connotación es violentas y que en el caso del país ha sido feroz, Galtung expresa que

	
(…) el tratamiento del conflicto por medios no violentos y creativos es crucial para lograr la paz y eso requiere profundizar en la cultura y estructura social, donde se origina el conflicto, como mejor forma de prevenir y, en su caso, de resolver los brotes de violencia (Citado en Hueso, 2000, p.127).

	
Para lograr comprender el conflicto se debe tener en cuenta que este se da por la correlación de 3 dimensiones. Como primera dimensión se encuentra la actitud, que se relaciona de manera directa con la subjetividad de las personas, en otras palabras, se conforma de las emociones y manifestaciones propias del ser que surgen como resultado de situaciones, concluyendo el cómo se percibe el conflicto. La segunda dimensión son las conductas o comportamientos, donde se hace referencia a la forma como se manifiestan los sentimientos, el modo que utiliza el ser humano para lograr exteriorizar sus emociones, siendo asi, un elemento importante al momento de ocurrir el conflicto, puesto que, será la manera de actuar las partes. Finalmente, la dimensión de la contradicción, donde se hace alusión a las confrontaciones por las convicciones o ideales personales y es la forma como los conflictos se exteriorizan, en otros términos, la manifestación del conflicto de manera física. “Fallar en transformar un conflicto conduce a la violencia y cada acto de violencia puede ser visto como un monumento al fracaso por parte del ser humano” (Galtung, citado en Hueso, 2000, p.134). Donde se reafirma que el hombre no es violento naturalmente y la ineficiencia a la hora de resolver un conflicto supone un error dentro de lo humano

	
Siguiendo al autor Galtung, se establecen 3 clases de violencia: la violencia directa, violencia estructural y la violencia cultural ;la primera son aquellas acciones directas como los golpes, peleas, gritos , ocasionar la muerte, entre otras, siendo esta es la más visible ; la violencia estructural aquella provocada por los sistemas, en este caso por los Estados o gobiernos como es el no cumplir con garantizar los derechos de sus ciudadanos, aquí podemos tomar como ejemplo al estado Colombiano dado que hay necesidades estructurales no satisfechas a lo largo de todo el país; por ultimo encontramos la violencia cultural esta que se encuentra en los símbolos, prácticas, costumbres y actitudes que están tan bien ocultas en los imaginarios y representaciones sociales de los seres humanos; esta violencia que tiende a no ser percibida es en la que se deben centrar los mayores esfuerzos pues sus trasformaciones son muy lentas; sin embargo éstas dos violencias que no son tan notables terminan siendo las más complejas para transformar pues los correctivos se van dando lentamente; no obstante el autor resalta que no es necesario tomar acciones para las transformación de las tres violencias presentadas, sino que en la medida que van dando cambios a uno de ellas, se genera indirectamente cambios en las otras dos formas de violencias existentes.


Materiales y metodos

	
En sentido social del hecho investigado el Trabajo Social cumple un rol importante en la comprensión de realidades sociales complejas como la nuestra y en propender por transformaciones sociales y reconstrucción del tejido social; para el caso de la población sujeto de la propuesta de memoria histórica, es relevante la relación con los sujetos puesto que conociendo su cotidianidad, sus entornos, sus significaciones, sus necesidades se interpreta la actuación de estos sujetos en el ámbito socio relacional como lo expresa Rozas (1998) “el objeto de la intervención se construye desde la reproducción de la vida cotidiana de la vida social de los sujetos, explicitada a partir de múltiples necesidades” (p.60). También se puede entender como lo establece “la relación de cercanía con el usuario en la que se intentaba comprender su mundo cultural, sus formas de vida” (p.61); para ello se aborda la realidad social desde las interacciones de los seres humanos, como grupo y sociedad.

	
Para lo cual el método de intervención social para esta investigación fue el de grupo, dado que es propio de la disciplina. Konopka (1968) expresa “es una manera en la que se prestan servicios a individuos, dentro y a través de pequeños grupos, con el fin de introducir cambios entre los miembros que lo integran” (p.51). Este a su vez, es abordado como un medio de resolución de conflictos o para la realización de un fin o meta especifico; ya que está constituido por un sistema social menor, donde su influencia es guiada y planeada, en miras de lograr transformar las conductas o problemas de los participantes, para así, identificar el potencial que logra surgir al interior del mismo.

	
La población objeto de estudio son jóvenes víctimas del conflicto armado, con categoría de desplazados, que provienen de otros departamentos del país y municipios de Norte de Santander en conflicto armado; también hacen parte jóvenes oriundos del municipio del Zulia (minoría en relación a los jóvenes de otros lugares). Todos ellos vinculados a la Institución Educativa Francisco de Paula Santander- localizada en el municipio de El Zulia.

	
Dentro de los rasgos característicos se considera que predomina el género femenino, edades entre los 13 hasta los 16 años de edad, siendo la edad más recurrente los 14 años y se encuentran en un nivel socioeconómico de estratos 1 y 2. Es una población escolarizada en su totalidad dado que se encuentran en proceso de formación, adscritos en el grado 9º, para culminar el bachillerato; También están vinculados jóvenes del centro educativo urbano de la misma institución educativa , ubicado en la ciudadela el Llano (barrio suburbano). Es importante resaltar que son afines en el conocimiento de herramientas tecnológicas (cámaras, celulares, computadores, entre otros) lo cual permitió mayor motivación, acogida y participación con las intencionalidades de la propuesta como era la producción audiovisual.

	
En este sentido el proceso metodológico abordado con 15 jóvenes del grado 9º- a través de ocho ( 8) encuentros – Talleres – inicia con el diagnóstico el cual contempla aspectos como las carencias y necesidades de los jóvenes en relación a los ámbitos económicos, políticos, sociales y culturales que permitió visualizar el campo de la problemática; seguidamente a través del ejercicio colectivo se realizó la planificación de acciones inherentes a comunicar sus experiencias vividas en un escenario de conflicto; este incluyó un proceso de formación – capacitación en el uso de herramientas audiovisuales con el objeto de familiarizar al joven con las TIC´s y la utilización óptima de la herramientas dispuestas en el punto vive digital; adquiriendo habilidades y destrezas en el uso de ellas , así como la generación de confianza favorecida por la interacción social, el interés común y comunicación promovida entre ellos y favorecido por el método grupal de trabajo social ; finalmente se procedió a la ejecución de cortos documentales que recogía las diferentes expresiones, sentimientos y experiencias en el tema, acompañado de la socialización y puesta en escena grupal .

	
Lo anterior reafirma que sin importar que se esté trabajando, un programa, plan o proyecto es indispensable que las acciones respondan a objetivos, líneas de trabajos, viabilidad, recursos, soporte teórico de las problemáticas comunes e intereses afines de los sujetos; aspecto que se debe ir enriqueciendo con las experiencias de trabajo y la participación de los sujetos a que van dirigidas estas acciones (Rozas, 1998).

	
Las técnicas y herramientas que se implementaron para proveer la información deseada y necesaria son aquellas que responden a rescatar las experiencias de los sujetos y a la recuperación de sucesos y hechos en su pasado para que al evocarlos en su presente puedan reconocer y resignificar elementos importantes.

	
Estás técnicas indagan las subjetividades de las personas permitiendo que los individuos construyan sus propias realidades; la memoria colectiva se nutre y pervive en los sistemas culturales de la sociedad, los individuos evocan a través de diferentes elementos como los archivos, el territorio, objetos, fotografías, videos y en el propio cuerpo; se activa y actualiza en el día a día de las personas. Por ello la técnica histórico-narrativa utilizada como lo es la fotopalabra tuvo el propósito de relatar desde la fotografía, tiempo, lugares, situaciones y vivencias de la vida cotidiana de los jóvenes, sujeto de esta propuesta.

	
La fotografía en este caso es el medio en el que se observa lo retratado para que posteriormente emerjan las narraciones o relatos de los sujetos. Es decir, la fotografía por sí sola no tiene trascendencia, es la reciprocidad y significación del evento que se halla en el medio y es la narración que proporciona la información de las significaciones del individuo. La fotografía permite comprender los rastros del pasado, lo cual estimula a transmitir las evidencias, para poder abstraer aquello que involucra afecto. Son una fortuna cultural (visual) la cual hay que revelar. La fotografía implica remembranza, recordación, por ende, facilita el rescate de la memoria y a su vez lograr trasmitirla, al evocar recuerdos, momentos y hechos significativos, relacionando con modos de vida y representaciones sociales de los individuos.

	
Esta técnica permitió que los jóvenes intercambiaran y compartieran sentimientos, vivencias, significados, sentidos, comprensiones y relaciones que nacen a partir de la observación de fotos y las significaciones de estas; los rastros que existen en ellas y las huellas que dejan en la vida, los signos y símbolos que resaltaron así como los modos de vida que se manifestaron en cada una de ellas. Cabe resaltar, que las personas construyen relaciones con las fotos, con el objetivo de iniciar un pasaje hacia la interpretación de lo cotidiano, de los diferentes puntos de vista de la vida, de las prácticas sociales, de las costumbres, de los procesos de interacción, cambios y transformaciones, evidenciado en cómo la cultura interviene en la vida de los individuos, en los supuestos y en las concepciones que se tienen.

	
Por lo tanto, esta técnica sumada a la videograbación, permitió registro detallado de los hechos expuestos por los jóvenes, y una presentación amplia e integral de los estilos y condiciones de vida. La videograbación puede atrapar hechos y sucesos que son demasiados rápidos y complejos para el ojo humano y permite observar con detenimiento el comportamiento no verbal. Baer y Schnettler (2009) plantean que la videograbación constituye en sí misma una construcción es decir una versión de las muchas otras posibles “lecturas“de los acontecimientos que tiene lugar en nuestro alrededor, la vida cotidiana.

	
De acuerdo con Lucca Iriszarry y Berrios rivera, la fotografía y la videograbación permiten a la persona que investiga mantener ante si las experiencias, situaciones y conductas de las personas participantes, para examinarlas una y otra vez en búsqueda de significados profundos de conductas y acontecimientos.

	
Además, se hizo uso de técnicas descriptivas que permiten que los individuos expresen a través de narraciones sus percepciones y perspectivas de su modo de vida facilitando que los sujetos plasmen y relaten el mundo tal y como lo viven y lo perciben cotidianamente; donde el lenguaje como texto social, permite manifestar y entender cómo piensan, actúan, sienten y se conectan sucesos, momentos y experiencias, contextos, dando cuenta de los diferentes componentes y características dela cotidianidad, al igual de las diferentes comprensiones y percepciones que los sujetos tienen de ella. La técnica, por un lado, posibilitó examinar, concebir información y recrear en la mente de los jóvenes, los procesos en los que están sumergidos y por otro, admitió dar un balance y expresar los componentes existentes en sus realidades.

	
Otra técnica, usada fue la cartografía, la cual siendo una técnica descriptiva, basada en el dialogo, la comunicación y los signos-símbolos, facilitó develar lugares obtenidos más allá del entorno físico cercano; es decir mundos intra e intersubjetivos, espacios resididos, deshabitados y frecuentados, espacios de sueños y de deseos; observando los mapas resultados de este proceso en el que cada sujeto trazó a lo largo de su día a día, narraron sus mundos a través de una serie de signos y símbolos que hicieron comprensible el universo que solo ellos conocían.

	
En los mapas surgen elementos que son significativos para las personas y por medio de estos se expresan los intereses y simbologías que tiene con su medio. Los mapas como toda forma de narración son subjetivos, expresan desde donde y para que se mira, de allí en que es visible, de manera despejada se demuestran o disimulan concepciones de la realidad social. Facilita tener una representación y una mirada panorámica de lo expresado, lo cual permite el interpretar el contexto del otro y su entorno, al igual que el propio, haciendo conscientes formas de pensar, interactuar y sentir el contexto y lugar que se habita.

	
Por último, se utilizó la técnica de la Observación mediante ella se intenta captar aquellos aspectos de las actividades humanas y los escenarios donde éstas ocurren como lo establecen Angrosino y Mays (2003) “es evidente que se debe prestar atención tanto al lenguaje verbal como al no verbal”; en ese sentido Taylor y Bogan (1987) indican que el sentido y significado de los símbolos verbales y no verbales de las personas solo pueden determinarse en el contexto de lo que realmente hacen.


Resultados y discusion

	
El proceso de la identificación de elementos socioculturales de la comunicación para la construcción de memoria individual y colectiva en el municipio de El Zulia, departamento Norte de Santander, con los jóvenes de 9° grado de la Institución Educativa Francisco de Paula Santander, que posibilitó el uso adecuado de herramientas tecnológicas en el ejercicio de la comunicación de la memoria histórica de las vivencias del conflicto acontecido en el territorio, permitió inferir lo siguiente:

	
a) Existe un desconocimiento de los jóvenes sobre el conflicto armado colombiano, ocasionado por la negación que se percibe en los miembros de sus familias ya que los utilizan como mecanismo de afrontamiento al evocar y dialogar sobre hechos violentos que aún persiste en el territorio y evaden sucesos causantes de dolor y miedo, generando que no se reconozcan como víctimas.

	
b) En la develación de la memoria individual a través de las actividades desarrolladas que resalta símbolos significativos como lo son la familia, rituales culturales, tradiciones, espacios comunes en el territorio. Los jóvenes manifestaron que el valor significativo de estos recuerdos está en las experiencias compartidas con familiares y amigos. En este sentido, el proceso permitió resignificar la memoria individual en un contexto colectivo y permitió conocer los pocos recuerdos y detalles sobre los sucesos victimizantes vivenciados por sus familias; la similitud de las historias, la cohesión grupal, afinidad en las historias narradas y sobre todo la comunicación del grupo, generó que niveles de confianza fluyeran y aumentaran los diálogos frente al tema ; también se movilizaron emociones y sentimientos al expresar los recuerdos, que permitieron resaltar la importancia de la memoria histórica como proceso de reconstrucción del tejido social, pero sobre todo confrontando el rol de las nuevas generaciones en torno a comprender el conflicto armado, la necesidad de la memoria histórica, la construcción de paz, la resiliencia de las víctimas, pero sobre todo al esclarecimiento de la verdad.

	
c) En relación al uso de las tecnologías, para fortalecer los diálogos y la comunicación de emociones, sentimientos, los jóvenes aumentaron el interés sobre este aprendizaje resaltando la importancia de la apropiación de herramientas tecnológicas como medio de comunicación de las historias violentas o para alzar las las voces de las víctimas, que aún siguen sin ser escuchadas. Medio que permitió la apertura de diálogos, retroinformación y otra forma de conversar sobre un hecho complejo vivido.

	
d) Se pudo visualizar que los jóvenes lograron reconocer y resignificar la memoria individual y colectiva, ampliando su conocimiento frente al conflicto armado colombiano y las particularidades vivenciadas en el municipio, logrando comprender lo sucedido a sus familias; proceso que facilitó el grupo emergiendo una cohesión que evidenció una fuerza interior entrelazada con las afinidades y similitudes permitiendo enfrentar el hecho victimizante y generar nuevos caminos de vida y de relación individual y familiar (aspecto que evidencia el tejido social generado en el marco del proyecto); el escucharse y comprenderse permitió interdependencias entre ellos estrechando lazos de confianza, priopiciado por el dialogo, las afinidades en el hecho o situación de violencia ,que conlleva a vislumbrar elementos de alteridad que permite un proceso comunicativo siendo asertivo y sensible entre los jóvenes participantes.

	
e) El proceso grupal y comunicativo dio lugar a una serie de relatos que contenían aspectos significativos que se relacionaban con lo cultural y lo territorial. Se denotaron en las narrativas expresadas costumbres, prácticas o ritos representativos que poseían significaciones de gran impacto en el grupo de jóvenes. El territorio como concepto en la comunicación de la memoria histórica, buscó determinar los elementos que se constituyen en identitarios, de pertenencia, arraigo, entre otros por parte de los jóvenes de 9°, resaltando en sus narrativas espacios como el rio, el parque de los altos de san Antonio y el área de las viviendas otorgadas a las familias víctimas, así como el colegio, identificándose como lugares favoritos, en donde transita su vida cotidiana cargada de significados.

	
f) El municipio de El Zulia es para los jóvenes un territorio agradable para habitar; genera sentidos de pertenencia con su historia, con su connotación como municipio, pero sobre todo con sus riquezas naturales; no obstante este sentimiento de pertenencia es de mayor fuerza en los jóvenes oriundos del municipio; No obstante los jóvenes que provienen de otro lugar del país o departamento, y, aunque no olvidan su territorio natal, se han apropiado de costumbres y tradiciones del municipio apreciado desde una perspectiva socio-cultural, ya que llena de significados y símbolos que los incluye dentro de un tejido social –cultural del territorio El Zulia, facilitando la identidad, la cercanía e incorporando en los nuevos imaginarios los sucesos importantes que han quedado grabados en su memoria y que los hace sentir satisfechos de habitar en ese territorio; de Ahí que se constituye en un en un territorio de oportunidades, y de un nuevo comienzo para sus familias; los jóvenes resaltan la representación del municipio de El Zulia que se traduce y representa en tranquilidad, gentilicio, trabajo, lucha familiar, fuerza, riqueza natural, solidaridad, amabilidad.


Conclusiones

	
Los elementos socioculturales que se encuentran en la comunicación dejan entrever la relevancia de significaciones de experiencias, lugares, personas, tradiciones, entre muchos más elementos que los seres humanos van generando en el transcurrir de sus vidas. Ahora, aquellas personas que han atravesado diferentes hechos en el marco del conflicto armado colombiano, tienden a tomar posturas de olvido o silencio evitando recordar lo sucedido lo cual implica que los jóvenes o las generaciones siguientes desconozcan contextos pasados y se proyecten a nuevas realidades. Es por esta razón, que la reconstrucción de la Memoria Histórica, abordado a través de un método de intervención social grupal permite que los sujetos narren desde diferentes maneras sus vivencias o experiencias, tejidas por símbolos, imágenes y discursos cargados de historias en las que se encuentran elementos socioculturales y territoriales que favorecen la apropiación de elementos identitarios que propician la transformación social, la resignificación del territorio, la pertenencia y la reconstrucción de tejido para la transformación social de comunidades que han padecido hechos de violencia.


Agradecimiento

	
Al programa ProPaz de la Agencia Técnica de Cooperación Alemana – GIZ, por el apoyo a los proyectos de desarrollo social de las comunidades.


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