La zona rural y la economía solidaria: aportes en la construcción de Paz

 

Solidarity economy in the rural area: knowledge and Challenges

 

Alex Mauricio Rodríguez – Suárez1, Belén Torcoroma Quintero - Bayona2

Miller Mauricio Serrano - Alviar3

 

1 Docente investigador, Fundación Universitaria Juan de Castellanos, Tunja-Boyacá, Colombia,

ORCID  https://orcid.org/0000-0002-7954-4144, E-mail: amauriciorodriguez@jdc.edu.co

 

2 Grupo de investigación para el desarrollo y la competitividad socio académica y empresarial (GIDCOS), Corporación de Gestión Empresarial, Investigativa y de Proyectos (CORGEINP), Ocaña, Colombia,

ORCID https://orcid.org/0000-0002-2969-5702, E-mail: quinterobayona24@gmail.com

 

3 Grupo de Investigación CEDRUM NDS, Servicio Nacional de Aprendizaje, Cúcuta, Colombia,

ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5487-2862, E-mail: mserranoa@sena.edu.co

 

Cómo citar: Rodríguez - Suárez, A. M., Quintero - Bayona, B. T., & Serrano - Alviar, M. M. (2019). La zona rural y la economía solidaria: Aportes en la construcción de paz. Revista Científica Profundidad Construyendo Futuro, 10(10), 42–52. https://doi.org/10.22463/24221783.2621

 

                                                                                                                Recibido: 11 de Septiembre de 2018 / Aprobado: 25 de Diciembre de 2018

 

Resumen

La investigación realizada tuvo como objetivo principal reconocer el grado de conocimiento que poseen los presidentes de Junta de Acción Comunal de la zona rural sobre Economía Solidaria, para ello se encuestaron líderes comunales que representan las veredas del municipio de Ocaña, Colombia. Con la información recolectada se establecieron tres clústeres y un indicador que permite dar a conocer el grado de conocimiento que poseen los Presidentes de Acción Comunal en el tema de estudio. El resultado muestra que el 65% de los líderes tienen un conocimiento bajo o muy bajo acerca del tema, siendo necesario el fortalecimiento de competencias y conocimientos que les permita ser garante de los procesos de desarrollo en sus territorios. Es competencia del ente administrativo buscar aliados estratégicos que les permita fortalecer las competencias de este sector de líderes con el fin de implementar proyectos que dinamicen las economías por medio de los emprendimientos solidarios, entendiendo este último como un mecanismo de desarrollo territorial y que son los presidentes de Junta quienes fomentan tales acciones.

 

Palabras Claves: Economía Solidaria, Líderes comunales, Sector Rural, Territorio.

 

Abstract

The main objective of the research was to recognize the degree of knowledge held by the presidents of the community action board of the rural area about Solidarity Economy, for which community leaders who represent the rural zone of Ocaña, Colombia, were surveyed. With the gathered data, three clusters and an indicator were established that allow us to understand the degree of knowledge that the Presidents of Community Action Board have about the subject of study. The results show that 65% of the leaders have low or very low knowledge about the subject, being necessary the strengthening of skills and knowledge that allows them to be guarantor of the development processes in their territories. It is the responsibility of the administrative entity to find strategic allies that allow them to strengthen the competencies of this community leaders in order to implement projects that stimulate economies through solidarity initiatives, wich can be meant as a mechanism for territorial development, where the presidents of Acción Board are who encourage such actions.

 

Key Words: Solidarity Economy, Community Leaders, Rural Sector, Territory.

 


La zona rural y la economía solidaria: aportes en la construcción de paz

 

  1. Introducción

 

La ley 743 contempla que la Acción Comunal: “es una expresión social organizada, autónoma y solidaria de la sociedad civil, cuyo propósito es promover un desarrollo integral, sostenible y sustentable construido a partir del ejercicio de la democracia participativa en la gestión del desarrollo de la comunidad” (Congreso de la Republica , 2002, pág. 2). Ahora, partiendo de que dichas acciones están lideradas por los miembros de la Junta, quienes a su vez son habitantes mayores de 14 años de un barrio, vereda o un territorio, organizados con el objetivo de solucionar los problemas más sentidos de su comunidad, se desarrolló la investigación con el fin de conocer que conocimientos y retos han impuesto en la dirección de sus propósitos solidarios.

 

La Economía Solidaria cada vez toma mayor reconocimiento en la medida que se involucra en cada proceso social, económico y político que le requiere en nuestro país o cualquier otro lugar del planeta. El enfoque de la Economía Solidaria según (Guerra, 2014) es rescatar las herramientas y formar Economía Solidaria, teniendo en cuenta los aspectos fundamentales de producción, consumo, distribución y acumulación, ha llevado a obtener un modelo de economía diferente y que está mayormente enfocado a la solidaridad y asociación de personas y organizaciones que buscan el bienestar de la sociedad, que incluye prácticas de autogestión de recursos de manera amigable con el medio ambiente.

 

En Colombia, la Economía Solidaria se regula por la ley 454 de 1998 que establece el marco conceptual y define sus valores, principios y fines que traza alcanzar. Actualmente la entidad encargada de fomentar la Economía Solidaria en el territorio nacional es la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias adscrita al Ministerio del trabajo, anteriormente denominada Dansocial, y que asume el papel de fortalecer las organizaciones solidarias que hoy por hoy están vigentes en el país (Cooperativas, Fondos de Empleados, Cooperativas Mutuales, Grupos de Voluntariado, Asociaciones,  Corporaciones, Fundaciones y Organizaciones Comunales) (Congreso de Colombia , 1998).

 

La intervención de personas en procesos sociales y políticos se remonta a la participación ciudadana como pilar fundamental en la toma de decisiones. Aristóteles (384 – 322 a.C) mencionó que la ciudadanía es vital en la democracia de un país, esto atribuye a que son los habitantes de una nación los que deliberan en las instituciones que la constitución señala y que se encargan de la gestión social, política y económica de un determinado lugar (Miralles, 2009).

 

Las Juntas de Acción Comunal en Colombia se institucionalizan a través de la Ley 19 de 1958, específicamente en su artículo 23 se establece la cooperación vecinal en labores relacionadas con construcción de viviendas, organización de cooperativas, bolsas de empleo, uso racional del agua, fomento al deporte y recreación. Más adelante mediante la Ley 743 de 2002 se establece el marco normativo de la acción comunal donde se establece promover, facilitar y estructurar la organización de ésta. Según (Valencia, 2009) el país tiene para el 2008, 50 años de trabajo comunitario a través de las Juntas de Acción Comunal. Según (Jaramillo, 2009) las Juntas de Acción Comunal  surgen en el contexto de la guerra en Colombia, específicamente bajo el inicio del Frente Nacional donde los gobiernos que hacían parte de este acuerdo se interesaron por la participación de la comunidad en las políticas de Estado y lograr a través de un trabajo mancomunado la disminución de acciones violentas en las diferentes zonas del país.

 

Las Juntas de Acción Comunal son actualmente una de las formas organizativas con mayor estabilidad en la zona rural, debido a que conducen a la relación entre la comunidad con otros actores políticos de la urbe, asegura (Jaramillo, 2009)

 

En los últimos años la Economía Solidaria en Colombia ha intervenido de forma dinámica y positiva estructurados incluso en los Acuerdo de Paz para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera del gobierno Santos Calderón, proponiendo una estrategia ambiciosa que procura llevar prácticas asociativas y solidarias como un instrumento de revitalización socioeconómica de la sociedad. Dicha estrategia denominada Plan Nacional de Fomento a la Economía Solidaria y Cooperativa Rural (PLANFES) creada por la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias está enfocada principalmente a las zonas rurales del país, y en especial a aquellas que en años anteriores sufrieron las consecuencias del conflicto armado que generó violencia y devastó la economía de estos sectores.

 

La zona rural de Colombia posee los índices de pobreza multidimensional más altos, a comparación de los indicadores que indican pobreza en la urbe. El Departamento Nacional de Planeación (DNP) menciona que para el periodo entre 2010 – 2014 la pobreza en la zona urbana equivale al 1% mientras que la zona rural posee un porcentaje de 2.86% dos veces más que la anterior. Esto señala obstáculos como atraso tecnológico y de comunicación, afectaciones en vías de acceso, salud, servicios públicos, educación y vivienda.

 

Acercándonos a las zonas rurales del país como epicentro de aplicación de la estrategia PLANFES, en el municipio de Ocaña, Norte de Santander se realiza la   investigación para analizar la formación que los presidentes de Juntas de Acción Comunal poseen sobre Economía Solidaria.

 

2. Marco Teórico 

 

La Economía Solidaria está inmersa en todas las realidades sociales sin importar el contexto y los niveles territoriales, según Razeto (2010) define:

 

La Economía Solidaria o economía de solidaridad es una búsqueda teórica y práctica de formas alternativas de hacer economía, basadas en la solidaridad y el trabajo. El principio o fundamento de la economía de solidaridad es que la introducción de niveles crecientes y cualitativamente superiores de solidaridad en las actividades, organizaciones e instituciones económicas, tanto a nivel de las empresas como en los mercados y en las políticas públicas, incrementa la eficiencia micro y macroeconómica, además de generar un conjunto de beneficios sociales y culturales que favorecen a toda la sociedad. (p.47)

 

Colombia ha sido un país marcado por el conflicto desde mucho antes de su independencia en 1810, ha tenido que enfrentar eventos como el ataque de diversos grupos insurgentes, mafia y narcotráfico. Quizá uno de los acontecimientos más renombrados en la historia de Colombia sobre el conflicto armado ha sido el enfrentamiento con la guerrilla de las FARC que desde hace más de 50 años afectó al país. Este hecho llevó a optar por la búsqueda de la conciliación y la paz. Desde gobiernos como el de Julio César Turbay Ayala en el año 1981 hasta el presente, Colombia buscó los medios de llevar a cabo acuerdos de paz con este grupo al margen de la ley. Para el año 2012 en el gobierno del presidente Juan Manuel Santos se inician diálogos exploratorios en La Habana, Cuba trayendo como resultado la firma del Acuerdo de Paz para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera para el año 2016.

 

La consolidación de este acuerdo de paz no solo da fin a las masacres y secuestros cometidos por el grupo al margen de la ley, sino que culmina con el ataque a la economía del país con actos como la siembra de cultivos ilícitos y comercialización de estupefacientes. La economía juega un papel importante en el ámbito de la guerra, es a través de ésta como se financian los grupos rebeldes, toman los recursos para promover el conflicto como insumo operativo (Nasi & Rettberg, 2005).

 

El acuerdo de paz apunta de manera muy específica en uno de sus puntos centrales a la erradicación de cultivos ilícitos y la comercialización de las drogas ilícitas, teniendo mención del campo como una zona principalmente afectada por este fenómeno. Por ello se implementa en el marco de este acuerdo una estrategia dirigida a la zona rural de Colombia denominado Plan Nacional de Fomento a la Economía Solidaria y Cooperativa Rural donde sus puntos acordados aplican al campo, la participación política, el fin del conflicto, la erradicación de drogas ilícitas y víctimas del conflicto, generando oportunidades de desarrollo económico a través de la creación de organizaciones solidarias con prácticas de autogestión (cooperativas, fondos de empleados, cooperativas mutuales, grupos de voluntariado, asociaciones,  corporaciones, fundaciones y organizaciones comunales) (Organizaciones solidarias, 2018).

 

Con relación a lo anterior la economía solidaria es clave para la construcción de la paz y sobre todo para el desarrollo sostenible, de hecho, desde el marco político, económico y social, pueden responder y aportar soluciones no solo a las principales problemáticas del conflicto sino también a las inestabilidades y alteraciones económicas del país, de hecho, la Revista Organizaciones Solidaria menciona que este tipo de organizaciones son:

 

Organizaciones económicamente sostenibles y que se basan en tres aspectos fundamentales para desarrollar sus actividades: Económico, mediante actividades de producción de bienes y servicios; Social, atendiendo necesidades de sus asociados y grupos sociales; y Cultural solidario, animando a sus asociados a ejercer una participación democrática que auto gestione procesos de desarrollo en bene­ficio de la misma comunidad, con la premisa de que el ser humano debe ser sujeto, actor y fin de la economía. (Organizaciones Solidarias , 2013, pág. 4)

 

Las organizaciones en cualquiera de sus modalidades requieren de recursos o factores económicos que le permitan llevar a cabo los procesos de producción. Algunos factores principales de las empresas son la fuerza de trabajo, el financiamiento, la gestión administrativa, los medios materiales, la tecnología y la comunidad, todos estos indispensables para el cumplimiento de los objetivos de la misma (Rendón, 2014). Dichos factores no diferentes a los que organizaciones de Economía Solidaria necesitan para ejecutar sus actividades productivas, tienen un enfoque contrario donde el trabajo asociativo es sin ánimo de lucro individual y donde la meta es satisfacer las aspiraciones y deseos de los asociados, sus familias y la comunidad, Rendón (2014) (Como se citó en Razeto, 1994).

 

Rendón (2014) soporta los aportes de Razeto (1994) quien relaciona la economía solidaria desde el contexto rural.

 

Economía Solidaria aplicada en la zona rural como economía campesina, una organización económica que cumple la función de producción, pero al mismo tiempo de consumo, caracterizada por la posesión de un terreno explotada generalmente por grupos de familias que buscan satisfacer sus necesidades. La familia campesina generalmente está compuesta por el núcleo de padres, madres, hijos, abuelos, nietos, otros parientes y allegados, la extensión de una agrupación como estas se convierten en el centro de las actividades de producción de una organización (Rendón, 2014).

 

Todos los colombianos poseen el derecho a la libre asociación otorgado a través del artículo 38 de la Constitución Política de 1991. Una expresión de unidad campesina se evidencia a través de las Juntas de Acción Comunal, un organismo institucionalizado por la Ley 19 de 1958 y actualmente regido por la Ley 743 de 2002 y cuya función es velar por el bienestar comunitario realizando tareas de mejora en las vías de acceso, la organización de eventos de esparcimiento, la gestión de proyectos educativos y de cualquier otra índole que apunten al desarrollo comunitario. Las Juntas de Acción Comunal son constituidas por presidente, vicepresidente, secretario y vocero.

 

El presidente de junta de acción comunal es aquella persona encargada de dirigir y encaminar ideas y proyectos en pro del bienestar comunitario, en la zona rural ésta es una labor amplia debido a las muchas necesidades que enfrentan los grupos campesinos aislados de la urbe. Los líderes comunales tienen la tarea de comunicar y compartir conocimientos, ideas, proyectos, planes y actividades que entes gubernamentales y no gubernamentales dispongan para la zona rural. En ese caso es la persona con el perfil apropiado para abrir caminos de conocimientos y formación basados en Economía Solidaria y participar en el desarrollo y la construcción de un campo solidario y en paz.

 

3. Metodología

 

 El estudio se aplicó en las veredas del municipio de Ocaña ubicado en el Departamento de Norte de Santander, según El Plan de desarrollo 2016-2019 (Alcaldia Municipal) de Ocaña reconoce que hay 18 corregimientos con 118 veredas de las cuales 87 tienen Juntas de Acción Comunal constituidas, lo que equivale a un 82% de la población. Se obtuvo listado de las 87 veredas, se aplicó la fórmula de población finita obteniendo una muestra de 48 presidentes de Juntas de Acción Comunal del sector Rural.

 

Para el desarrollo del estudio se establecieron criterios con el fin obtener resultados completos por tanto se hizo acercamiento con la oficina de Desarrollo Comunitario. Seguidamente se evaluaron ciertos parámetros de selección: presidentes activos, que reportara número de celular, que y estuvieran dispuestos a dar información.

 

Es así que en trabajo de campo realizado por Navarro (2018) a los presidentes de Junta de Acción Comunal del sector Rural del municipio de Ocaña aplicó la encuesta por medio de llamada telefónica, esta técnica fue seleccionada dada la dificultad de acceso por encontrarse en zona veredal distantes a la ubicación de los investigadores, no obstante este método permitió indagar en profundidad acerca del conocimiento del sector solidario, en la encuesta se realizaron 16 preguntas de las cuales 9 fueron utilizadas para la creación de un índice de conocimiento de la Economía Solidaria centrándose en tres dimensiones, primero el grado de conocimiento de la Economía Solidaria, la aplicación por el presidente de la Economía Solidaria y finalmente la aplicación en la comunidad de acciones de Economía Solidaria, las demás preguntas estaban destinadas a comprender con mayor profundidad las respuestas dadas en las variables del índice.

 

Las variables seleccionadas eran tipo dicotómicas donde se asignaba el valor 1 de obtener una respuesta afirmativa y 0 de ser negativa, de tal forma que el análisis de la información fuese más objetivo, además considerando igual ponderación para cada variable, el indicador final está en un rango de 0 a 1, el cual fue dividido en 5 categorías de conocimiento:

 

  1.      De 0 a 0.20 muy bajo
  2.      De 0.21 a 0.40 bajo
  3.      De 0.41 a 0.60 aceptable
  4.      De 0.61 a 0.80 alto
  5.      De 0.81 a 1.0 muy alto.

 

De tal forma que el análisis de este índice que comprende las tres dimensiones permite clarificar el grado de conocimiento de los presidentes de junta, finalmente por medio del análisis de clúster se establecieron tres grupos de individuos a quienes se les procedió a identificar las diferencias entre los mismos respecto al índice de conocimiento de economía solidaría.

 

La tabulación de los 16 items se realiza sintetizando nueve variables las cuales por medio del programa Xlstat se obtienen los resultados de la investigación.

4. Resultados 

 

Los resultados de la investigación se describen en tres dimensiones y nueve variables como se observa en la tabla l, las variables establecidas para cada dimensión, se nutren de las respuestas del grupo de preguntas que los investigadores estipulan según el caso, de igual manera se sustenta con el argumento de las siete preguntas no categorizadas dentro de las variables.

 

4.1 Conocimiento y aceptación del concepto de Economía Solidaria

 

Los resultados obtenidos sobre los conocimientos de Economía Solidaria en la zona rural del municipio de Ocaña, específicamente en el conocimiento de los presidentes de Juntas de Acción Comunal, se logró determinar la relación que éstos presentan ante dicho concepto. El 81.3% de líderes reconocen de qué trata, qué función y objetivos se propone la Economía Solidaria en el país, entendiendo la definición, los fines y los principios establecidos en la ley 454 de 1998.

 

La representación de 27.1% de presidentes de Juntas de Acción Comunal conocen sobre el Plan Nacional de Fomento a la Economía Solidaria y Cooperativa Rural (PLANFES) demuestra que la comunidad de la zona rural está interesada en las propuestas que la Economía Solidaria promete en marco del acuerdo del proceso de paz el país, pero es un índice bajo cuando se reconoce que el porcentaje restante no tiene idea de lo que esto representa.

 

 

 

 


La zona rural y la economía solidaria: aportes en la construcción de paz

 

Tabla 1. Dimensiones de saberes de la Economía Solidaria en el sector rural

 

Dimensión

Variable

Frecuencia Relativa en porcentaje

Conocimiento y aceptación del concepto de Economía Solidaria

D1.1 Reconoce el concepto de Economía Solidaria.

81.3%

D1.2 Esta informado acerca del Plan Nacional de Fomento a la Economía Solidaria y Cooperativa Rural (PLANFES).

27.1%

D1.3 Recibió capacitación sobre Economía Solidaria.

18.8%

Aplicación de la Economía Solidaria por parte de los presidentes de junta de acción comunal

D2.1 Socializó información con respecto al PLANFES con la comunidad.

20.8%

D2.2 Ha liderado actividades basadas en Economía Solidaria.

56.3%

D2.3 Ha desarrollado algún tipo de capacitación con los miembros de su comunidad.

33.3%

Vinculación de la comunidad que habita en la zona rural en el desarrollo de la Economía Solidaria

D3.1 La comunidad que representa ha recibido alguna capacitación sobre Economía Solidaria.

10.4%

D3.2 Las capacitaciones sobre Economía Solidaria han aportado al desarrollo de su comunidad.

10.4%

D3.3 Tiene planeado realizar actividades basadas en Economía Solidaria con acciones benéficas para la comunidad.

72.9%

Fuente: Elaboración Propia.

 


Por otro lado, el 18.8% muestra un nivel bajo de capacitación sobre Economía Solidaria, lo que quiere decir que el porcentaje de presidentes de Juntas de Acción Comunal que anteriormente fueron señalados por conocer sobre el tema no necesariamente es porque hayan sido formados por una entidad pública o privada. Lo que explica que los líderes comunales conocedores de Economía Solidaria lo han hecho a través de autoaprendizaje.

 

4.2 Aplicación de la Economía Solidaria por parte de los presidentes de junta de acción comunal

 

En cuanto a la ejecución de actividades de Economía Solidaria en el rol de presidentes de Juntas de Acción Comunal de la zona rural del municipio de Ocaña, se evidencia que el 20.8%   lo ha compartió con la comunidad que representan, es decir, formó e informó sobre el fin, los objetivos y demás puntos que enmarca El PLNAFES, en pro del bienestar del campo colombiano.

Además de lo anterior, un porcentaje significativo del 56.3% de los líderes comunales afirma participar de actividades de Economía Solidaria basadas en acompañamiento a asociaciones campesinas, siembra de árboles, cuidado de ríos y quebradas, campañas de salud, lo cual evidencia un interés por la temática que la Economía Solidaria desenvuelve en todos los ámbitos.

 

4.3 Vinculación de la comunidad que habita en la zona rural en el desarrollo de la Economía Solidaria

 

Al indagar sobre la orientación y formación a los miembros de las comunidades de la zona rural de Ocaña en temáticas relacionadas a Economía Solidaria, se identifica que el 10.4% de ellas han recibido capacitaciones al respecto. Esto demuestra que una gran parte de la comunidad carece de conocimientos formales sobre Economía Solidaria, saberes compartidos por entidades encargadas de educar a la sociedad en temas de interés general como lo es este.

 

La zona rural de Ocaña desconoce elementos, principios, valores y estrategias que pueden impulsar el crecimiento económico familiar, sectorial y a nivel país. Cabe resaltar que, aunque las comunidades conocedoras son pocas es significativo entender que hay personas en el campo que están accionando saberes en sus actividades de producción agrícola, ambientales y sociales, y que son de suma importancia en el proceso de expandir y difundir la Economía Solidaria en la región. Ese 10.4% de la población expresó que conocer sobre este tema ha sido de gran apoyo para el desarrollo general de sus comunidades.

 

3.4 Índice del conocimiento en Economía Solidaria.

 

Acorde a la metodología establecida se determinó el índice de conocimiento de la Economía Solidaria de los presidentes Junta de Acción Comunal, al cual se generaron estadísticas descriptivas como se observan en la tabla 2, de los datos se infiere que el conocimiento general de los presidentes es bajo con una media es de 0.368.

 

No obstante, existen presidentes que alcanzaron un nivel de conocimiento muy alto ya que el mayor puntaje obtenido fue de 1; sin embargo, una desviación de 0.226 indica que la mayoría de los presidentes de Junta de Acción Comunal y las comunidades que representan carecen de conocimiento acerca de la Economía Solidaria ubicando a la mayoría de las observaciones entre conocimientos muy bajos y aceptable.

 

Tras identificar el comportamiento sesgado y disperso del índice de conocimiento en Economía Solidaria, se procedió a realizar un análisis de clúster de k-medias utilizando las 9 variables empleadas en el análisis, estableciendo 3 clúster como se observa en la tabla 3. Donde acorde a las medias podemos definir que los miembros pertenecientes al clúster 1 que representan el 35% de la población poseen un grado alto de conocimiento sobre Economía Solidaria; sin embrago, este limita con el aceptable, mientras que el clúster 2 con la mayoría de los individuos se encuentra en un grado bajo y finalmente el clúster 3 con un grado muy bajo, evidenciando que el 65% de los presidentes de Juntas de Acción Comunal desconocen en alto grado la Economía Solidaria.

 

Tabla 2. Estadísticas descriptivas del índice de conocimiento de Economía Solidaria

 

 Estadísticas

Indicador

Numero de encuestados

48

Mínimo

0.111

Máximo

1.000

Primer cuartil

0.222

Mediana

0.333

Tercer cuartil

0.444

Media

0.368

Varianza (n-1)

0.051

Desviación estándar (n-1)

0.226

Fuente: Elaboración Propia.


 

Tabla 3. Composición de los clústeres de los saberes de Economía Solidaria

 

Clase

Observaciones

Participación

Mínimo

Máximo

Media

Clúster 1

17

35%

0.444

1.000

0.608

Clúster 2

19

40%

0.222

0.444

0.292

Clúster 3

12

25%

0.111

0.333

0.148

Fuente: Elaboración Propia


La zona rural y la economía solidaria: aportes en la construcción de paz

 

Respecto al conocimiento y aceptación del concepto de Economía Solidaria, se analizan los centroides de cada clúster como se ve en la tabla 4, en los tres clústeres se reconoce el concepto, sin embargo, cuando se pregunta acerca del PLANFES los clústeres 2 y 3 manifiestan desconocerlo, solo el clúster 1 lo reconoce en mediano grado lo cual se puede deber a que también ha sido el Clúster 1 el que indica que ha recibido capacitaciones sobre Economía Solidaria. Por ende, se puede comprender que, aunque todos reconocen que es la Economía Solidaria, solo aquellos presidentes de Juntas de Acción Comunal que han recibido capacitaciones son conscientes del PLANFES.


 

Tabla 4. Centroides por clúster

 

Clase

D1.1

D1.2

D1.3

D2.1

D2.2

D2.3

D3.1

D3.2

D3.3

Frecuencia

1

0.824

0.588

0.471

0.471

0.765

0.824

0.294

0.294

0.941

17

2

0.737

0.105

0.053

0.053

0.737

0.000

0.000

0.000

0.947

19

3

0.917

0.083

0.000

0.083

0.000

0.167

0.000

0.000

0.083

12

Fuente: Elaboración Propia

 


La zona rural y la economía solidaria: aportes en la construcción de paz

 

Por otra parte, los clústeres 1 y 2 han realizado actividades entorno a la Economía Solidaria, pero solo el clúster 1 ha realizado procesos de capacitación y socialización de temas relacionados a la Economía Solidaria incluyendo el PLANFES. En el caso del clúster 3 no ha realizado ninguna actividad relacionada con la Economía Solidaria.

 

Cuando se indaga acerca de la vinculación de la comunidad a quienes representan con actividades de Economía Solidaria, se observa que en el clúster 1 son escasas las capacitaciones que han recibido, pese a que estas son valoradas positivamente por la comunidad, mientras en los otros dos clústeres son inexistentes las capacitaciones. No obstante, es de resaltar interés por estos temas por parte del clúster 1 y 2 quienes en su mayoría están dispuestos a realizar actividades basadas en Economía Solidaria. No obstante, el clúster 3 no presenta interés en la Economía Solidaria. Los presidentes de Juntas de Acción Comunal en general presentan un bajo nivel de conocimiento acerca de la Economía Solidaria, no obstante, tras dividir a los individuos en 3 clústeres, se encuentra que el clúster 1 que representa el 35% de la población se ha apropiado de la Economía Solidaria, dominando el concepto, principios, valores y fines, llevándolos a la práctica y vinculando a la comunidad.

 

En el caso del clúster 2 pese a no haber sido capacitado y no conocer acerca del PLANFES indica estar interesadas en el tema al haber realizado actividades afines y tener en sus planes el desarrollo de actividades y proyectos para el beneficio de la comunidad. Finalmente, el clúster 3 que abarca el 25% de la población expresa conocer de la Economía Solidaria pero no del PLANFES y tampoco han recibido formación alguna, además no han sido participe anteriormente de ninguna actividad del Sector Solidario, de igual manera se muestran indiferentes para realizar acciones que vinculen a la sociedad que lidera con el sector solidario.

 

5. Conclusiones

 

La historia muestra que la población rural he vivido momentos muy difíciles en su desarrollo rural por la crisis en el sector rural

“Como resultado de una vigorosa migración rural-urbana, casi todos los países han visto invertirse la relación de predominancia rural por la de predominancia urbana” señala es estudio de enfoque territorial de desarrollo rural realizado por (Instituto interamericano de cooperación para la agricultura, 2003), y aun en estos momentos seguimos viviendo la migración de la población rural hacia la ciudad por falta de oportunidades e intervención del estado y organizaciones que apoye el sector que día a día trabajo para la producción de la franja de alimentos que todos necesitamos.

 

Los líderes de esta zona asumen retos importantes en la inclusión de Economía Solidaria bajo el rol de presidentes de Juntas de Acción Comunal, de ellos depende el mejoramiento de los territorios que cada uno de ellos representa, y trayectoria cuenta que la confianza de las comunidades está depositada en ellos como gestores de todas las actividades que propendan por la calidad de vida de todos.

 

Considerando el momento histórico  que atraviesa el país frente al proceso de paz, los autores hacen una aproximación sobre la necesidad de formar a los líderes territoriales en temas coyunturales para el desarrollo del sector rural siendo uno de estos la Economía Solidaria y todas sus bondades ya que es  una ventana de oportunidades el hecho de mostrar los beneficios que ofrecen las practicas económicas y solidarias en el campo y que impulsan las ideas productivas de la comunidad a través de estos representantes sociales.

 

En este sentido el programa de Formación de líderes rurales de la (Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, 2013) menciona La necesidad de “apoyar y fortalecer la institucionalidad de la sociedad civil, formación de nuevos liderazgos y la participación ciudadana en el diseño de políticas públicas dirigidas al sector rural” lo que ratifica los resultados de la investigación realizada. Finalmente, contextualizando la realidad de este territorio los investigadores reflexionan sobre el gran reto que asumen los líderes comunales frente a la necesidad de potencializar sus habilidades, apropiar nuevo conocimiento, participar de la construcción de policitas públicas, acercarse a las Instituciones de Educación superior para articular procesos de formación y acompañamiento que fortalezca el accionar en sus comunidades y de tal manera apalancar emprendimientos asociativos.

 

Si, los generadores de liderazgo carecen de formación ¿cómo generar desarrollo en los sectores rurales? Debe el gobierno local generar políticas públicas que permita a la población estudiada apropiar todos los conceptos básicos para que pasemos de la teoría a la acción de tal manera hacer de nuestro campo un territorio desarrollado con oportunidades para sus habitantes. Por lo tanto, se hace necesario que el gobierno local implemente los proyectos mencionados en el plan de Desarrollo del municipio en la dimensión Desarrollo Económico en el sector Rural. “Apoyar la creación y promoción de microempresas y empresas asociativas del sector rural” (Alcaldia de Ocaña, 2016) para consolidar este proyecto es necesario capacitar a sus líderes rurales.

 

6. Referencias

 

Alcaldía de Ocaña (2016). Plan de Desarrollo del Municipio de Ocaña 2016-2019 “Es la hora de Ocaña”. Recuperado el 20 de 02 de 2019 de http://www.ocana-nortedesantander.gov.co/planes/plan-de-desarrollo-es-la-hora-de-ocana-20162019

Congreso de Colombia (1998). Ley 454 de 1998. Obtenido de Organizaciones solidarias: https://www.orgsolidarias.gov.co/la-entidad/normatividad/leyes/ley-454-de-1998

 

Congreso de la Republica (2002). Ley 743 de 2002. Obtenido de Organizaciones Solidarias: https://www.orgsolidarias.gov.co/la-entidad/normatividad/leyes/ley-743-de-2002

 

Jaramillo, O. E. (2009). El ejercicio del poder en las juntas de acción comunal rurales: el caso del municipio de Sonsón, Antioquia. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana. Obtenido de: https://repository.javeriana.edu.co/handle/10554/140

 

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